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My All (Mi todo).

Sin palabras...

Gracias por llegar cuando debías, cuando te necesita, cuando te necesitabamos... porque con tu llegada no he perdido nada, sino que he ganado mucho más.
Sin palabras...


Felicidades Neni, como siempre eres tú la que me haces volver a escribir una y otra vez...

Mujer contra Mujer.

Mayte S.A



La razón navega sola, tirando del corazón, él que necesita ser libre y disfrutar de la ilusión.
Desde vuestra ventana lo veis todo, todo lo visible ante los ojos de las que en realidad no quieren ver más haya de lo que quieren creer.
Dos en una, una en dos, ellas solas que se pelean contra reloj y se auto culpan de no querer vivir en una, para no morir en dos.
Muy celosas de lo vuestro e intentando aparentar autocontrol, para no sentiros observadas por quienes envidiáis sin compasión.
Navegáis sin rumbo fijo, en los mares de la pasión, intentando encontrar en la orilla, la brújula que os marque la verdadera dirección.
Y ella tira y te esconde y te calla y te hace llorar y tú miras, observas y dibujas el mundo que quieres y no dejas de soñar mientras la otra planea como dañar y ser cruel con los demás.
No me aguantó y yo menos, no nos respetamos y más nos odiamos, yo la juzgué y nos condenamos pero algo la falló que juntas seguimos.
Hoy estáis lejos de donde el mundo os vio nacer, pero muy cerca del destino que no os haga seguir viviendo mujer contra mujer…

Por la Paz

Hoy vuelvo a escribir sacando los pies de donde suelo tenerlos ya que ante lo que me indigna no me puedo callar.
Pilitizar la vida y la muerte es la mayor verguenza que hoy en día estamos viviendo en la Historia de nuestro País. Porque las Gaviotas no entienden y los que las siguen menos...

Mayte S.A



Dicen que quien pierde es quién se va, quién deja de vivir, quién ya no está para seguir y quién ya no puede contestar. Dicen que ya no se llora a los que faltan, a los que se fueron para no volver porque alguien les robo las ilusiones sin más razones ni un por que.
Dicen, quienes alzan pancartas y no quieren escuchar, que los suyos duelen más que los demás porque el resto no son su lucha y su verdad.
Dicen, quienes dañan a veces más con la boca que con un disparo, quienes separan a los que faltan y hacen sombra a los que les lloran, que se mire por la paz… ¿qué paz? ¿La que queremos para los nuestros? ¿O la que necesitáis para los que mandasteis fulminar más haya de nuestras tierras?.
Yo desde mi lugar lejano pero a la vez cercano pienso:
¿Quiénes están más muertos? ¿ Los que faltan o los que se quedan?... yo al menos quiero vivir…

La Dama.

Mayte S.A



Cuando era pequeña siempre pensé que venía de la nobleza, señora distinguida con ideas claras y humor sarcástico que dejaba sin palabras a todo aquel que no le entrara por el ojo o la quitara la razón cuando ella creía tenerla.
Paseaba su fino cuerpo por Madrid observando mil ideas de las cuales poderse fijar para vestir a todo aquel que se quisiera dejar y así dar rienda suelta a las manos, sus manos.
Deseaba tanto verla, que cuando anunciaba su presencia me ponía mala de solo pensarlo y tenía que llegar de sorpresa para así poder disfrutar de ella y de sus buenos ratos.
Ayer fui yo quien apareció por sorpresa, con la esperanza de que su memoria volviera de aquel lugar donde a veces se pierde y recordarás simplemente mi nombre… y así fue. Tu cara cambio de color y por un rato volviste de tu lugar lejano para estar un rato conmigo, aunque solo fuera un rato.
Ahora después de tantos años entiendo el papel, tu papel y es que ejerciste de algo que no te correspondía para que nunca nos faltara el cariño de la que jamás aparecía.
Hoy sé que ya no te queda mucho, que ya las fuerzas se te van y que ya las ganas las perdiste cuando no te quedó más que ese lugar que nunca quisiste. Y a mi solo me queda decirte, que gracias por dedicarnos el tiempo, tu precioso tiempo.

La claridad de la Vida.

Mayte S.A



No te he llegado a conocer y aunque me duele en el alma siento que mil palabras e historias contaras me han echo tener un leve reflejo de lo que has llegado a ser.
Tuviste las cosas claras, muy claras, como pocos, como nadie, abriendo un camino de luz a todos aquellos que yacían condenados a un destino final. Les diste vida, les diste paz y un refugio lleno de esperanza.
La historia, tu historia me dio un nuevo concepto de la vida y de lo más allá de lo vivido y me has echo ver que se puede vencer lo que ya parece ganado retando a todo lo mortal por lo que parece sobre humano.
Regalaste el tiempo, tu tiempo, ese que no sabías cuanto sería pero que igualmente lo querías dar sin interés ninguno y solo y exclusivamente por tender tu mano a los demás. Esa ha sido la grandeza, tu grandeza.
Y no te he llegado a conocer y aunque lo siento, sé que en algún lugar lejano lo haremos, no lo dudes...

Me esperabas...

Mayte S.A



Se hizo larga la ruta, tan larga que creí no llegar nunca a mi destino, nuestro destino. Seguías ahí, con tu cólera de siempre, no estabas tranquilo, casi nunca lo estás.
Me esperabas impaciente, lo sé, tu ira se escuchaba por los caminos que me llevaban a ti pero al fin llegué y a mi llegara te calmante como quien se calma cuando tiene sueño y desea dormir.
Te observé largo tiempo, tan largo que el sol ya se echó a dormir de pleno aburrimiento por no saber que decir ante nuestro gran encuentro. Pero callabas, callabas tu gran enfado por no comprender mi ausencia durante tantas lunas hasta que llegó la primavera y apagó tu locura.
Ella llegó más tarde, y la espera nos mereció la pena porque también mucha pena es la que ella pasó, por sufrir mi mismo calvario y porque no estuve yo.
Ahora, el encuentro fue breve pero lleno de emoción y si la vida nos deja los agostos volverán a ser nuestro y nos volveremos a encontrar el mar y yo…

Mi ilusión.

Mayte S.A



Has tardado en llegar, mi ilusión y mi razón, eso que hace que en cada momento mi principal pensamiento seas tú, solo tú.
Me has pillado en cada paso construyendo en mi interior un universo paralelo en el cual eres la mayor de las verdades y la menor de las mentiras.
Te busco en el día, inventando mil excusas en las cuales esconderme para buscarte y al fin encontrarte respetando tu espacio que deseo que sea el nuestro cuando es destino lo quiera y tú lo desees.
Solo espero, y a la ves desespero, porque llenes los huecos que yacen vacíos en mi vida curando lo ya dañado devolviéndome la alegría.
No deseo apresarte entre mis sueños perdidos, solo quiero que el beso que nace en tu boca muera en la mía.

El cielo lloraba.

Maye S.A



No quería despertarte, pero aquella primera luz de la mañana se posó en tu ventana y lo hizo por mí. Las prisas del reloj te dejaron poco tiempo para desayunar tranquila dejándote las tostadas quemadas, el café frío y un adiós con un beso que aún recuerdo resonando en mis oídos.
Con tu mochila a cuestas, bajabas corriendo calle abajo con las prisas de quien tiene mucha vida por delante y mil proyectos por cumplir y no quiere que quienes te esperaban pierdan también ese tren que os llevaba lejos por ti.
Mientras te veía alejarte a través de la ventana, un golpe de frió irrumpía dentro de mi haciéndome sentir que sería la última vez que ibas a estar cerca de mí, dejándome con la sensación de que se nos quedaban mil cosas por decir.
Dicen, quienes te vieron por última vez subir a tu destino, que hablabas de mil sueños por cumplir y que en el final de tu camino alguien te esperaba con una historia de amor por vivir y una rosa escondida en un libro.
Desde entonces, ya no he vuelto a escuchar tu voz ni el timbre de la puerta ha vuelto anunciar tu llegada y quizás es porque aquella mañana yo no quería que te despertaras ¿o tal vez si? no lo sé… solo sé que días después el cielo lloraba tu ausencia y teñía mi lamento de un color que me acompaña en mi pena.
Mil preguntas formularas y casi ninguna por contestar, solo sabemos que aquel día mucha gente se fueron de viaje y nunca regresarán…

Tu llegada...

Mayte S.A



La llegada, tu llegada, marcó un antes y un después en la vida de todos nosotros… sobre todo en la mía.
Creo que de siempre te esperé y cuando llegaste todo se me hacía poco para quién sin duda iba a ser plásticamente como una hermana para mí.
Recuerdo la impaciencia de tu momento y de las ganas de saber si de verdad ibas a ser tan bella como yo me imaginaba. Se me quedó corto el pensamiento.
Con tu manto largo y negro, tan negro como la noche cuando no quiere tener luna, llegaste plena y fuerte devolviendo a tu casa la alegría que quizás años atrás se fue en apenas unos días. Eras luz a tu paso, paz en los silencios e inmensa felicidad que iba creciendo con fuerza con el paso del tiempo.
Has sabido respetar los años, tus años y el tiempo que tenía que pasar sin prisa pero a la vez sin pausa para no dejarte vivir transiciones antes de lo permitido y de lo necesario para ti misma. Por ello te admiro y te quiero aún más.
Siempre a mi lado, como parte de mí, de mi existencia, de mi camino y de mis ganas de vivir. Cómplice de lo que pienso que en gran medida suele ser lo que pensamos las dos, haciendo participe a muy pocos de lo que sentimos para que no pregunten lo que vive en nuestro interior.
Ya dejaste de ser una niña, hace tiempo que eso pasó, pero sé que aunque necesitas volar sola, cuando reposes tu vuelo ahí siempre estaré yo…

De Plata.

Mayte S.A



Te ví a través de la ventana y noté que estabas sola, muy sola. Esta vez nadie te acompañaba para que la ronda no se te hiciera tan larga y espesa y es que cuando estás de guardia te toca la noche entera, totalmente entera.
Hace días que te observaba a medio vestir y me dieron ganas de acercarte un manto con el que te pudieras cubrir y es que a veces la travesía se hace oscura y muy fría y dan ganas de dormir.
Llevas quincenas de baja, quizás por la ausencia de él, quien se acercó a ti en una mañana para cubrirte de oro y no has vuelto a saber de él. Pero anoche… anoche estabas Bella, muy Bella porque te vestiste de gala y apareciste entera luciéndote de plata para iluminar la noche entera.
Ese es tu color, el que tiene que ser y no el que haga más triste las noches cuando quieres aparecer…

Seis años después...

Mayte S.A



Nunca te llegue a olvidar y aún ahora conservo la ilusión de verte, igual que ayer, como aquel día.
Busco mil razones por las que mentir a mi mente y no recordarte, no recordarnos y aún así te me clavas fuerte, muy fuerte y consigues que el alma se me encoja con solo pensarte cuando intento no escucharnos y no escucharme.
Seis años antes no necesité más, nada más porque me lo dabas todo con esa gran humanidad y esa sonrisa infinita que derrotaba mis miedos por volverme a enamorar y es que en pocos días conseguiste dejarme una huella, que ni con el paso de los años se ha conseguido borrar.
Ellos fueron testigos de todo, la playa, las olas y el Mar pero sobre todo ella, solo ella que ha hecho que con el paso de los veranos no hayamos perdido el hilo invisible de nuestras vidas. Pero ahora… ¿cómo aparto lo que tengo de lo que quiero tener?, ¿cómo olvido lo inolvidable que no quiero olvidar?. Creo que son preguntas que no sé si puedo contestar.
Tengo un duelo sin tregua entre la mente y el corazón, uno me dice que pare y el otro que te busque sin compasión, pero hacer daño a terceros tampoco es solución si ella me da lo que quiero aunque lo que yo quiero se guarda muy dentro de mi interior.
Seis años después me dueles y te guardo en un rincón y buscaré mil maneras de verte para intentar callar a este corazón… quizás no lo consiga, pero merecerá la pena intentarlo.



Ven ya.

Mayte S.A



Estoy segura, muy segura de que llegarás pisando fuerte, muy fuerte.
Se ha hecho larga tu espera, demasiado larga pero aún así nos vas a merecer la pena porque mucha pena es lo que ya ha dejado lo pasado que no hace tanto que pasó.
Te espero quieta, muy quieta porque quiero creer que contra menos me mueva antes irrumpirás rompiendo puertas que ya hace que se cerraron tapando luces, muchas luces.
Ella espera, claro que espera pero a la vez desespera porque termines de limpiar todo lo que está sin terminar y la dejes reposar en plena tranquilidad respirando hondo y así que pueda descansar de verdad.
Necesito que me des paz, mucha paz y desahogues de de mi mente todo lo ya inundado y que ya hace que se me derramó para dejarme casi sin fuerzas y muy carente de emoción.
Pasa despacio, muy despacio sin dejar dolor, nada de dolor y permanece infinito dándole tregua al Sol para que los días sean largos y las noches no tengan precaución.
Danos los días, nuestros días esos que nos dan la vida y que cuando terminan nos dejan con la ansiedad de que los siguientes lleguen deprisa, muy deprisa así sentir que a pensar de la distancia permanecemos juntas y muy juntas.
Ven ya 2006, llega ya que tengo ganas de ti y quiero por fin descansar.

Necesito que sea el año, nuestro año…

Un regalo del mar

Este es un escrito que, aunque no está hecho por mí, necesitaba que estuviera en mi rincón, que también es nuestro rincón. Sylvie lo escribió para mí con el más grande de los cariños y aquí estará por siempre. Gracias Bella

Un regalo del mar

"Le debo al mar tantas cosas... sus mareas me han dejado tantos regalos en la arena...



Cuando la conocí yo estaba sentada de espaldas al mar, mirándola a ella... (la verdad es que siempre es el centro de todas las miradas). Esa noche yo me sentía muy pequeña a su lado mientras intentaba cantar a medias una canción de Mariah.

El mar siempre ha estado presente en la mayoría de nuestros encuentros, la playa ha sido el escenario de casi todas nuestras conversaciones y confesiones. Y ella, siempre mirando al cielo como si se hubiera escapado de él una noche.

Siempre he pensado que su cuerpo es tan pequeño porque da igual como fuera o fuese, a su alma siempre le faltaría espacio. Cuando ríe, es como si riera por todos aquellos que no pueden mostrar una sonrisa en sus labios, como si ella tuviese la capacidad de reir por todo el mundo.

Tiene todo lo que siempre he admirado, por eso me siento decrecer cuando la escucho y nunca me faltan excusas para sorprenderla con un abrazo. Bajo la aparente fragilidad de sus brazos hay suficientes fuerzas como para levantar el mundo. Frente a las barreras contra las que lucha cada día, ella crea un millón de alas a su alrededor.

Yo sigo pensando que un día, el mar me hizo un regalo... por eso él prefiere estar presente mientras nosotras reimos, entonamos una canción o aprovechamos cada rayo de sol."

Sylvie

La respuesta, mi respuesta, una regalo para ella: Los agostos

En estas fechas.

Mayte S.A



Tu viaje marco un antes y un después y todo porque desde tu partida la Navidad no se ha vuelto a instalar como tal en nuestras vidas. La última, tú última, nos reunió a todos y a pesar del trabajo que eso requería se volvería hacer una y mil veces si con eso volvieras a teñir de color lo que ya hace tiempo que se pintó de triste alegría.
En mi memoria ese momento no se ha conservado intacto para recordarlo el resto de mis días y quizás por eso siempre he anhelado juntarnos todos para que en noche buena no se note tanto la ausencia de los que ya no están en nuestras vidas.
Creo que esa es la razón, mi razón, lo que ha hecho que desde hace ya años atrás impide que pueda ver estas fechas con gran felicidad y es que no dejo de pensar en todos los que injustamente en estos días no tienen con quien cenar y pagarían lo que fuera porque pasaran pronto y no tener que recordar.
Sí, de pequeña todo era distinto, sólo pensaba en la impaciencia de que llegara la gran noche en la que poder pillar in fraganti
a los grandes reyes y así poder confirmar mis sospechas de su oculta identidad. Aún ahora me gusta esa noche, solo esa noche.
Este año ya sé cual es el regalo, mi regalo, el cual hará que siga viva, intacta y llena de esperanza… que sigas aquí, mi gran Sol , siempre aquí y no te vayas.

Te marchabas sin retorno.

Mayte S.A



Nunca pensé que aquel día te marchabas sin retorno y la verdad…a veces pienso que vas a volver aporreando la puerta con prisas por comer.
Me costó reconocerlo, lo sé, pero aún ahora con el paso de los inviernos conservo la esperanza de que vayas a volver y ya, ya sé que no puede ser.
Después de que nos dejara, este fue tu lugar, tu refugio, tu casa, el sitio a donde siempre querías volver y del que jamás te habrías ido. Pero sabías bien que siempre te esperábamos y siempre te esperé.
Lo sé, siempre fui tu favorita, aquella a la que siempre pusiste una sonrisa a pesar de que había días que precisamente no te apetecía sonreír, pero bien sabes y bien sé que a mi tampoco me faltó un gesto, un buenos días, una palabra cuando tu dolor te oscurecía la alegría.
La extrañabas sí, pero mal que me pese no fue a la única a la que le diste todo a cambio de nada y a la que dijiste te quiero mucho más que con palabras y es que creías a quienes se te acercaban simplemente por confiar en lo poco que te daban… jamás nadie ocupo su lugar, nadie.
Notabas la indiferencia de los que pasaban por tu lado y solo te dejaban restos del aire que movían siendo incapaces de gastar su tiempo en saber como te sentías... nunca aprovecharon su momento contigo.
Jamás tuviste nada que no fuera tuyo, tan tuyo que todo lo conseguías a base de trabajar de sol a sol intentando construir una vida mejor y aún así pasaste penurias que te dejaron vidas por el camino y muchas lágrimas demás, cuantas lágrimas demás.
Apresaron por un tiempo tu libertad bajo un techo, encadenando tu voluntad y dejándote sin derechos y eso fue seguramente lo que te marcó para los restos inquietando tus noches por si volvías a estar preso.
Todavía creo verte, ahí, sentado en tu parque habitual que tanto te obsesionaba y al que siempre querías volver aunque ya las fuerzas te fallaban. Nadie ha vuelto a ocupar tu banco, él sigue allí intacto, esperándote como yo te espero y anhelándote con el paso del tiempo aunque sabe y sé que ya nunca te veremos... pero siempre vivirás en mí, siempre.
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